El cura de Sangonera la Verde dice cosas como ésta, según una carta enviada por 140 feligresas al obispo de Cartagena. También cree que los hombre separados son "unos machotes y las mujeres unas apestadas". 140 vecinas de Sangonera la Verde han enviado una carta al obispo de la Diócesis de Cartagena quejándose. «Ir a misa es ponerte a 100. Para él los hombres separados son machotes y las mujeres, unas apestadas».140 vecinas de Sangonera la Verde han enviado una carta al obispo de la Diócesis de Cartagena, José Antonio Reig Pla, quejándose de lo que dice en misa el párroco del pueblo sobre las mujeres, el aborto, los gays y el trato discriminatorio que da a las separadas, señalándolas con el dedo.
El padre Pedro ha llegado a decir que «los hijos de las separadas se suicidan a los 14 años». Por eso, algunas han dejado de ir a misa y no quieren que sus hijos hagan la comunión, según el testimonio de M.N., vecina del pueblo.
Ella se confesó con 20 minutos: «Ir a misa es ponerte a 100. Para él los hombres separados son machotes y las mujeres, unas apestadas».
Pero de la lengua del cura tampoco escapan las casadas. A las mayores les advierte de que les quedan ocho o diez años de vida y tienen que ponerse a rezar, dejar de salir y arreglarse menos.
Según la carta enviada por las feligresas al obispo Reig Pla, el párroco Pedro Camacho dijo en misa que «los homosexuales son personas que no deben estar en el mundo y deberían quitarse de en medio. No deben entrar en el reino de Dios porque son viciosos y mala gente».
Por su parte, el cura, de 40 años, admitió a 20 minutos ayer que ha hablado en misa de la mujer, el aborto y los gays, pero «siguiendo la doctrina de la Iglesia».
«Sólo condeno el pecado, no a las personas. En este pueblo hay 9.000 habitantes y esa carta la han escrito 100. Me parece esperpéntico y surrealista lo que dicen. Condeno la violencia y el aborto por ser una inmoralidad. Detrás de ésto hay intereses políticos».

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